Frank Gehry

Su nombre es una referencia de nuestra época, un estallido mediático en la obra donde se mencione, pero sobre todo, Frank Gehry es el arquitecto y diseñador que llevó su trabajo al status de arte, teniendo una arquitectura personal donde se han roto todos los paradigmas antiguos de “la forma sigue a la función”, desafiando y provocando con su visión deconstructivista, y usando las formas y los materiales como la columna vertebral y lo que define a un concepto.

Esta nueva forma de ver y hacer las cosas, han relacionado a Gehry, con premios como el Pritzker de 1989, galardonando no solamente sus ideas, sino también, la materialización de una arquitectura impactante, con formas geométricas que se superponen y conectan y creando un vínculo perfecto entre sus diferencias, mismas que se acentúan con la selección de materiales distintos, e incluso, de naturaleza inacabada.

La leyenda del diseño canadiense

Frank Gehry | Cleveland Clinic Lou Ruvo Center for Brain Health, in Las Vegas. (AP Photo/Isaac Brekken)

Y son precisamente estas maravillosas y únicas obras las que han colocado a Gehry en el status de leyenda, incluso llegando a ser catalogado por muchos conocedores, como el arquitecto más importante de su época, al lograr una calidad inigualable de diseño jugando con volúmenes, que finalmente han creado edificios escultóricos, logrando lo que siempre pregonó: “la arquitectura siempre debe ser arte”.

Por otro lado, la creciente maravilla de estas obras de arte, es que además sus trabajos nunca han abandonado el objetivo de su funcionalidad, y todavía más importante aún, se han mantenido bajo una óptica sustentable, preocupada por su entorno y su interacción.

Las obras de Frank Gehry

New York by Gehry

Su pasión por la manipulación de las formas y el contenido conceptual y espacial de los edificios, llevaron a Frank a experimentar y apostar también por la innovación de técnicas, dando como resultado no solamente la materialización de yuxtaposiciones que parecían imposibles, sino también, al uso de materiales nuevos que modificaron paradigmas arquitectónicos para siempre.

Tal es el caso del rascacielos New York by Gehry, nada menos que el edificio residencial más grande de Estados Unidos, hecho a partir de paneles de titanio y hierro, consiguiendo lo que muchos han considerado como “un edificio que consigue una constante mutación”, traduciéndose en estructuras orgánicas y lúdicas que juegan con la vista y su carácter abierto, pero sin dejar a un lado la excelencia arquitectónica.

Frank Gehry y el museo Guggenheim Bilbao

Frank Gehry y el museo Guggenheim Bilbao

Simplemente la obra más icónica de Frank, y aquella que reúne cada elemento que ha hecho de Gehry una leyenda; con más de 24,000 m2, su configuración y conceptualización es única, creado una estructura escultórica para la exhibición de más arte.

Su exterior curvilíneo y de formas proyectadas requirió incluso, por su complejidad, nuevos sistemas de trabajo sacados de la industria aeroespacial, y su acabado a través de finas planchas de titanio, consigue una simbiosis perfecta con el entorno, armonizando con el vidrio y la piedra caliza, y alcanzando una configuración tan extraordinaria que sirve como lugar de exhibición por sus diferentes perspectivas.

Por dentro, las curvas continúan fluyendo, danzando alrededor de un atrio, que sirve para conectar los 3 niveles del edificio, todo a través de cortinas de vidrio, escaleras, y visos de titanio que acentúan los espacios interiores en su versatilidad de formas, y por lo tanto, de disposiciones y perspectivas.

Frank Gehry

Un verdadero artista no se define por el género o la naturaleza de su obra, sino por la conceptualización y materialización de un elemento que conmueve e influencia su entorno; es por esto que Frank Gehry será siempre recordado y honrado como una leyenda no sólo del diseño, sino del arte y el ingenio humano que nos hace capaces de crear maravillas para los sentidos.

Las ciudades tienen que tener iconos.

Bibliotecas, hospitales, museos.

Dentro de 100 años, la gente los verá y dirá:

“¿Qué es eso?”.

Y pensará: es arte.

Frank Gehry