Miguel Milá

Colección Interiorismo trae para ti, a otro de nuestros más admirados diseñadores en el mundo: Miguel Milá, maestro catalán del diseño interior y figura emblemática de una de las actividades creativas por excelencia: el bricoleur.

Miguel Milá representa la idea de un buen diseño: resolver problemas, aportando confiabilidad y confort, sin olvidar la belleza de la sencillez y la idea de que el objeto funciona para el ser humano y la satisfacción de sus necesidades.

Miguel Milá –  Vida y Obra del Diseñador y Bricoleur

Miguel Milá – El país

Nacido en una familia donde se respiraba la pasión por el arte (la Casa Milá fue encargada por su tío Pedro al icónico Antonio Gaudí), Miguel Milá comenzó su carrera como interiorista, para después en los años 50’s comenzar con el diseño propio de mobiliario y lámparas, muchas de ellas piezas icónicas hasta nuestros tiempos, como las famosas lámparas TMC y TMM clasificadas como verdaderos clásicos atemporales.

Miguel Milá se autodefinía como un diseñador pre industrial, cómodo en la belleza y espontaneidad de lo artesanal, y alejado de los procedimientos técnicos; Milá deseó la experimentación, anheló siempre los materiales nobles que nunca envejecen y se alejó del control de lo metódico y lo sistemático, guiándose por la emoción, y emocionándonos a todos.

Milá alguna vez dijo “nací en una época en que se valoraba el rigor y la honestidad”, frase que indica como en su trabajo redujo su diseño a la síntesis de lo ya resumido; con poco elementos sin base en el costo, creo infinidad de objetos como sillas, bancos, lámparas, paragüeros que son también ceniceros, e infinidad de objetos que pueden pasar como una creación actual, todo esto debido a su congruencia y sinceridad con su funcionalidad y su relación con lo humano.

Miguel Milá: Piezas Atemporales

Como muestra del maravilloso trabajo de este artista siempre hambriento de herramientas y materiales, y cuyos trabajos nos hablan de la sensibilidad del artesano y la originalidad del inventor, Colección Interiorismo trae para ti tres de sus piezas más icónicas:

Miguel Milá – La Cesta 

Si no supiéramos el origen de esta lámpara creada en 1962, creeríamos que es un elemento de diseño actual, y justo ella es una de las piezas que más nos pueden hablar de la atemporalidad de Milá, esa característica donde la elegancia no deja lugar a lo superfluo, y en las cual su función queda siempre subrayada por una imagen casi grácil, un canasta estética que carga un huevo de luz, y dos funciones claras: concebir y transportar la luz.

Miguel Milá – Lámpara TMM

Lámpara TMC- Leopoldo Pomes

Probablemente la más famosa de sus piezas, y para Colección Interiorismo, no es para menos, ya que es una demostración maravillosa de la serenidad del diseño de Milá y a la vez de su estética impecable pero funcional; la lámpara consta de 3 partes esenciales y visibles: estructura, componentes eléctricos y pantalla, todo unido por un ensamble pensado para el usuario por su nobleza de construcción y mantenimiento, una lámpara para toda una vida con una lección de sencillez y buen gusto.

Miguel Milá: NeoRomántico Clásico

TMC Carles Carabi

Este banco ha sido llamado un “best-seller global del urbanismo contemporáneo”, y no es para menos con su increíble ergonomía y su elegante sencillez, el banco combina lo tradicional de la madera y el soporte del aluminio, todo unido mediante dos secciones, una curva y otra recta, que hace de este objeto un elemento de comodidad y solidez.

Miguel Milá

Colección Interiorismo siempre relacionará a este maravilloso personaje con la inspiración; incluso en sus entrevistas, siempre se le ve en ebullición, construyendo o ideando como mejorar lo cotidiano, y su éxito se basa en esto: lo que diseña lo crea a partir de su propia necesidad, sin la búsqueda constante de lo innovador, pero sí de encontrar una función que traspase fronteras de tiempo y realidades.

Para Milá, el diseño es ordenar los elementos que componen un todo, y en este ordenamiento y funcionalidad encontrar la belleza, en pocas palabras y parafraseándolo, el objetivo de sus productos es atender al cumplimiento de su función emocionando con su estética, belleza en servicio.

Una buena lámpara es aquella que alumbra

pero no deslumbra y apagada asombra.

Miguel Milá