Un fotógrafo que no sólo captura o atrapa una imágen; el significado de un retrato que se aleja de sólo lo que podemos comprender y observar, convirtiéndose en una abstracción, casi una pintura cubista, que demuestra que el arte puede estar presente en cualquier superficie o rostro; todo esto es Roland Fischer y un último giño de su muy personal mirada al mundo: “Fachadas”.

La Mirada de Roland Fischer

Roland Fischer I elmundo.es

Colección Interiorismo admira el gran trabajo de este alemán, que por sí solo expresa el arte del retrato en todas sus dimensiones, no importando que se traten de rostros enigmáticos de monjas y monjes en su serie Nonnen und Mönche, caras de transparencia expresiva que se sumergen con sus secretos en el agua como en Los Angeles Portraits, o la espiritualidad y magnificencia de la arquitectura gótica en  Cathedrals And Palaces; todas y cada una de ellas captando lo humano, la superposición de lo externo con la profundidad del aspecto interno, y captando no sólo figuras sino todo un contexto.

Su trabajo más actual en “Fachadas”, se centra en capturar la composición misma de muchos de los edificios más emblemáticos en el mundo, como la Villa Savoye de Le Corbusier y otras obras de autores como von der Rohe, Siza, Taniguchi, Gehry o Niemeyer, que por su tamaño, imponencia o fama, hemos dejado de ver en sus elementos más simples; Fischer nos los vuelve a mostrar en sus elementos más esenciales, alejándonos así de lo ilustrativo, y acercándonos a un mundo puramente visual.

Más del Mundo de Roland Fischer

Para Colección Interiorismo hay elementos clave que nos permiten reconocer el trabajo de Fischer en todo el mundo, pues su fotografía se nos muestra llena de una calidad visual que permite ver a la realidad y sus fenómenos, transformándolos paradójicamente, en cuadros reales que se confunden con pinturas creativas.

Su fotografía nos permite ver lo que Roland Fischer llama “su tercera realidad”, quitándole el significado a los límites que imponen lo que podemos reconocer, logrando que su obra esté llena de lo espiritual, inmaterial, y abstracto; “El ser humano está definido por muchas situaciones paradójicas: tenemos cuerpo y espíritu, vivimos pero vamos a morir. Hay toda clase de antagonismos que no son realmente comprensibles, pero que definen nuestro ser”, y es este pensamiento el que se refleja a través de sus retratos que capturan una parte esencial de lo humano y su creación artística y arquitectónica.

Roland Fischer – Fachadas

Roland Fischer | Durham Press

Y es así como, con la combinación de esta ideología y la gran pasión que Roland tiene por los viajes, en “Fachadas” nos muestra una vuelta al mundo a través de muchos edificios emblemáticos e icónicos, pero como nunca loa habíamos visto: breves pero poderosos fragmentos de las superficies de sus fachadas, donde nuestra imaginación vuela con la carga simbólica que descubrimos en sus colores, texturas, materiales y formas.

Para Colección Interiorismo, las fotografías de la ya famosísima serie, se exponen ante nosotros como cuadros abstractos y cubistas, donde los colores, el ritmo, la estructura y la geometría de lo que vemos nos hacen olvidarnos, en primera instancia, de lo que realmente estamos viendo, un fragmento elemental de un gran rascacielos o de un poderoso corporativo.

Roland Fischer nos extrae del contexto urbano y global de los edificios, para mostrarnos otra vista de la estructura abstracta del objeto; sus relaciones con sus habitantes humanos se ven pausadas por un momento, y en la minuciosidad de su detalle, vemos la base de la grandeza de la creatividad humana.

Roland Fischer

No importa que veamos en la fotografía de Roland Fischer, ya sean rostros o edificios, siempre veremos una cara distinta de la realidad, una verdad llena de matices, singularidad, y de mucho mayor significado que lo meramente objetivo y visual.

Con Roland Fischer, Colección Interiorismo te invita a que vivas la fotografía, el arte, y la arquitectura a través de una visión única y original de nuestro mundo, y sobre todo, de nosotros mismos.

La vida en sí no es la realidad.

Somos nosotros quienes ponemos vida

en piedras y guijarros.

Frederick Sommer